Al final aparece el de Stefan Zweig como paradigma de un mundo que se acaba. (Este artículo es propiedad intelectual, queda prohibida la reproducción parcial o total de su contenido). El hipócrita es el sujeto que miente con el cuerpo de una forma más o menos sutil, y más o menos consciente, que muestra ante los demás la cara contraria a como se siente realmente en su interior. Y, aunque eso siempre abre el abismo de la incertidumbre, a la vez nos alivia y nos libera. Lamento haber dado a entender una generalización excesiva en mis planteamientos, si ha sido así, sin duda es un error que trataré de corregir. Uno no puede ser feliz en un mundo con el que no está en contacto real, ya que su felicidad va depender de que todo el entorno mantenga la fantasía que se ha hecho esa persona de sí misma, y de la vida, a través de sus autoengaños. Pues no se trata de otra cosa en una psicoterapia bien enfocada: desenterrar la posibilidad de que siempre podemos elegir de otra manera. Una mentira blanca es una afirmación o información falsa que no afecta a nadie ni causa consecuencias o estragos en la vida de ninguno de los implicados. La palabra, como tal, deriva de mentir, que a su vez proviene del latín mentīri. En Cataluña o en Madrid con Podemos. El miedo es un esquema cerebral de adaptación al entorno y constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, el cual le permite a la persona responder ante situaciones adversas con rapidez. Una culpa que no es más que el precio de no poder renunciar a mis ideales, a mi concepción del mundo. Programa de Protección de Humanos en Investigación. Se basa en el amor-odio. No solo ignoramos lo que es la mentira y cómo nos perjudica psicológicamente, sino que, en consecuencia, también ignoramos lo que es la verdad y la importancia trascendente que esta tiene para poder ser feliz y exitoso en la vida a todos los niveles. Es raro encontrar una persona que tenga un concepto claro de lo que es la mentira en su significación profunda, en relación al daño psicológico que produce tanto al que miente como al que es mentido. La mujer tiene la tendencia psicológica a actuar siempre con doblez y de forma encubierta, a través de comportamientos ambiguos que resultan un buen escudo de sus dobles intenciones, sus motivaciones ocultas, sus deseos de provocación y sus manipulaciones. Yo he escrito un testamento con el que quiero que después de muerta no hagan nada de mí en Cataluña, nada, porque lo quiero viva. Cuando un sentimiento tan importante como la confianza se quiebra, algo en nuestro interior fallece, pues la mentira pone en duda mil verdades. Mentira, también, es el nombre que se da al ruido que hacen las coyunturas de los dedos cuando nos estiramos. Cuando se ponen estrellas en la ropa de la gente, o marcas en los libros. No digo que Freud o Lacan estén equivocados en sus apreciaciones, (Dios me libre), sino que a veces, las cosas no son tan retorcidas… no siempre hay que justificarlo todo, a veces, las cosas pasan y ya están, y no es que unos sentimientos afloren por tapar otros más difíciles de gestionar. Una vieja idea que no dejará de estar presente hasta el final de su obra y que creo que muchos profesionales del ámbito mental han olvidado, no sin consecuencias para su práctica clínica. De allí que se vincule la mentira al Diablo, a quien también se refiere Juan como “padre de la mentira”. Hay amigos que aparecen en el libro con el nombre cambiado. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios, Mis naufragios entre las palabras o acariciando erizos, la política de privacidad y protección de datos. El término emoción se refiere a un movimiento o impulso, “aquello que te mueve hacia”, es sentir la motivación de hacer algo, cambiar rutinas, empezar de nuevo. Esto se da mucho en los casos en que el engañado padece una neurosis narcisista o una neurosis histérica, que suelen alterar notablemente el contacto de la persona con la realidad. 11. ¿Lo destaca porque tiene la sensación que en Cataluña se la considera una traidora, como expone en su alter ego de El sanatorio? La mentira blanca únicamente tiene como función aliviar la conciencia, pero no causa daños a nadie ni tiene implicaciones morales. Es decir, si uno siente culpa, es porque realmente es culpable y hay que deshacerse de ese sentimiento. Las emociones son intensas y de breve duración, por el contrario, los sentimientos son más duraderos, pueden ser verbalizados y determinar la disposición o estado de ánimo de un individuo en alegre, triste, desanimado, apasionado, etcétera. El miedo, la emoción que se convierte en un sentimiento. Nota: aunque académica, clínica y etimológicamente está muy bien establecida la diferencia entre emoción, sentimiento y afecto, en esta entrada los hago equivalentes por propósitos de comodidad didáctica. Se suele considerar la mentira como un acto consciente y deliberado, pero desde el punto de vista de la psicología profunda esta no tiene que ser necesariamente intencional, ya que existe la mentira inconsciente. Respecto a las personas a las que se engaña, la mentira es muy perjudicial porque rompe la confianza en uno, hace que no lo tomen en serio, lo vean como una persona poco fiable y falsa. Soy muy sensible al lenguaje y capto las mentiras muy rápido. Por otro lado, como mentira también puede designarse la errata o la equivocación en un escrito o impreso. Pero en vida usted ya es una persona muy reconocida. El sentimiento miente. Igualmente esto significa, que el amor está relacionado con los afectos o lo afectivo, lo cual corrobora, que el amor es un sentimiento y una emoción. Las razones por las cuales la gente miente son múltiples: por obtener un beneficio, para no aceptar una responsabilidad, para eludir una tarea, para no asumir una verdad, entre muchas otras razones. La mentira piadosa es aquella que se dice a alguien para evitarle un disgusto, una situación incómoda o molesta, o una tristeza innecesaria. El resultado, por supuesto, es una culpa que no está provocada por nada que yo haya hecho. A partir de ella Freud arribó a conclusiones que cambiaron la forma de entender tanto el psiquismo como la esencia del ser humano y, por supuesto, gracias a la clínica Freud descubrió que los sentimientos (casi) siempre mienten.